lunes, 24 de septiembre de 2012

Nacer de nuevo: Agua y Espíritu


“Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los
judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios
como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios
con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre
nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y
nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne
es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es
necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni
sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”
Juan 3:1-8 RV60

•NACER DE NUEVO:

Nacer de nuevo requiere, necesariamente, morir a nuestra vida pasada. Nadie
puede nacer de nuevo sino solo por la fe en el Señor Jesucristo y su obra redentora
en la cruz. Debeos morir a nuestra vida (nacida de la carne) para hallarla (vida en el
Espíritu) en Él (Mateo 16:25).
Todo lo nacido de la carne es contrario y persigue a aquello que es nacido del
Espíritu (Gálatas 4:29; 5:17). Por lo tanto es necesario desechar y morir a nuestra
vida nacida en la carne y a cada uno de sus frutos (Gálatas 5:19-21) para nacer a
una nueva vida, la cual proviene del Espíritu Santo de Dios, el mismo que levanto a
Jesús de entre los muertos (Romanos 8:11).
Morir a la vida de la carne por medio la fe en Cristo Jesús nos hace libres de la
ley y la condenación permitiéndonos vivir bajo la gracia de Dios a través de su
Espíritu (Romanos 7:6; 8:1)

“[Dios] nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su
misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu
Santo.”
Tito 3:5 RV60

Ver el Reino de Dios:
Conocer, entender, saber, percibir. Todo esto es una obra del Espíritu Santo en
nuestras vidas.

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para
él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En
cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.”
1 Corintios 2:14-15 RV60

NACER DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU

•Entrar en el Reino de Dios: Venir a existencia, venir a la vida, comenzar a ser.
La manifestación del Reino de Dios en nuestras vidas es obra del Espíritu Santo

“Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.”
1 Corintios 4:20 RV60

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la
tierra.”
Hechos 1:8 RV60

AGUA: Purificación; Santificación; Bautismo; Palabra de Dios.

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido
bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte
por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del
Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Romanos 6:3-4 RV60

Carne: Naturaleza humana, sensual y animal, la cual está gobernada por
pasiones y deseos contrarios a la voluntad de Dios. Ocuparse en satisfacer
la vida de la carne distancia al hombre de Dios, conduciéndole a la muerte
(Romanos 8:5-6).

ESPÍRITU SANTO:

(hb.) Ruaj; (gr.) Neuma: Espíritu de Dios, aliento, aire, viento, espíritu, soplo.
-Dios es Espíritu (Juan 4:24).
-El Espíritu Santo es la promesa del Padre (Lucas 24:49).
-El Espíritu Santo en todo da testimonio de Jesucristo; Consolador; Espada del
-Espíritu es la palabra de Dios (1 Juan 5:8; Juan 15:26; 1 Corintios 12:3; Efesios
6.17)

Nacidos del Espíritu:

Los hijos de Dios no son nacidos (engendrados) por voluntad de sangre, carne o
varón, sino del Espíritu.
- El Espíritu Santo es la vida de Dios en nosotros (Génesis 2:7).
- Si hemos nacido del Espíritu, debemos vivir en el Espíritu y ser llenos de Él
(Gálatas 5:25; Efesios 5:18)
- Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios (Romanos
8.14).
- Recibimos le Espíritu Santo por oír con fe y no por nuestras obras (Gálatas 3:2)
- Somos templo del Espíritu Santo (1 Corintios 3:16).
- Dios nos ha sellado con su Espíritu Santo (2 Corintios 1:22).
-El Espíritu Santo nos enseña todas las cosas, dándonos a conocer lo profundo
 del corazón de Dios (Juan 16:13; 1 Corintios 2:11).
- El fruto del Espíritu en nuestras vidas es la manifestación del carácter de Cristo
(Gálatas 5:22-23).

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo
han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos
también por el Espíritu.”
Gálatas 5:22-25 RV60

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