viernes, 15 de marzo de 2013

domingo, 3 de febrero de 2013

Servicio


Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” 
Mateo 20:26-28 RV60

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” 
Filipenses 2:3-11 RV60

     Motivación

Amor – Humildad
  El Padre se despojó de lo más preciado para alcanzarnos.
  El Señor Jesucristo obedeció en amor, no buscando autoafirmarse en su condición divina ni asegurando su propio interés, expresando la humildad de su corazón.

Sentir

Pensamiento – Actitud
  Tener la voluntad de obedecer el deseo del corazón de Dios.
  Un corazón dispuesto a servir, necesariamente ha de expresar actitudes consecuentes a dicha motivación.
  Servir a Dios es obedecer a su voluntad.

Naturaleza

Tomar forma
  Morfe: “Forma esencial”
       Aunque se despojó de sí mismo, el Señor Jesucristo permaneció teniendo su naturaleza divina.
       Su naturaleza humana siendo real y necesaria fue también transitoria.
       Siervo:
       Esclavo
       Aquel que se rinde a la voluntad de otro.
       Quien se dedica a su prójimo aún en perjuicio de sus propios intereses.
  Jesucristo:
                 De Naturaleza  Divina a Naturaleza Siervo
  Hombre:
De Naturaleza Siervo  a Naturaleza Divina


Servicio hacia los demás:
       Ministerio de la Reconciliación
                (2 Co. 5:14-15, 18-19).
  
Práctica del Servicio:
       Aceptar el señorío de Jesucristo sobre
       nuestras vidas nos lleva a manifestar naturaleza de siervos.
       No corresponde tan sólo a “realizar cosas”, si sujetarnos a la voluntad de Dios y hacer aquello que está en su corazón a favor de nuestro prójimo.

Humillación

Obediencia
  Def.: Bajar o someterse.
  Para servir es necesario reconocer que estamos bajo autoridad.
  La humillación siendo un acto voluntario, nos permite alcanzar la plenitud del propósito de Dios en nuestras vidas.
  La “humillación” es la actitud necesaria para que se manifieste la “humildad” en nuestros corazones, la cual es fruto del Espíritu.
  El servicio no debe estar condicionado por la persona a la que se sirve, pues es fruto de la naturaleza del carácter del Señor en nuestras vidas.


            Exaltación

Jesucristo es el Señor
  Recompensa espiritual.
  La exaltación en la tierra es tan solo una manifestación profética de lo que el Padre concederá a los suyos en su reino.
  Dios no exalta  a los hombres por sus obras, sino porque el juzga lo secreto de los corazones.
  No debemos buscar hacer cosas para agradar a Dios, sino ser como Él es.
  El servicio no es otra cosa que el carácter del Señor en nuestras vidas, siendo semejantes a Él en su motivación y en su actuar.
  El servicio es una marca de pertenencia de Dios.